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22 de junio de 2018
 
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La delincuencia acorrala a las unidades académico-productivas de LUZ PDF Imprimir Correo

De las 5 haciendas y granjas que tiene la Universidad del Zulia, 2 fueron invadidas en 2017 y otra tiene una amenaza expresa de ocupación ilegal. 200 hectáreas de La Esperanza fueron incendiadas intencionalmente y el CEPA fue desvalijado
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Karledys García /Prensa LUZ
Foto: Alexander Martínez /Prensa Veterinaria
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Actividades de docencia, investigación y extensión se mezclan en un paisaje de grandes extensiones de terreno, pastizales y ganado. Allí, en la zona rural, se encuentra una extensión de la vivencia citadina de los estudiantes en las aulas de clases de las facultades de Agronomía y Ciencias Veterinarias. Ese ir y venir entre la zona rural y la ciudad ha tenido un propósito claro: formar mejores profesionales para el campo venezolano.

 

La Universidad del Zulia, como responsable de la formación de Ingenieros Agrónomos y Médicos Veterinarios en la región, ha entendido la necesidad de contar con espacios académicos y productivos que permitan la formación integral, el contacto directo con las especies y la implementación de la ciencia en la producción agropecuaria local. La Facultad de Agronomía administra 3 unidades académico-productivas: las haciendas La Esperanza y Alto Viento, y la Granja Experimental Ana María Campos; mientras que la Facultad de Veterinaria cuenta con la hacienda San Pedro y el Centro Experimental de Producción Animal (CEPA).

 

De las 5 unidades académico-productivas con las que cuenta LUZ, 2 de ellas fueron invadidas en 2017: la hacienda San Pedro en el municipio Machiques de Perijá y la Granja Ana María Campos en San Francisco. En ambos casos se espera la actuación de los cuerpos de seguridad del estado para el desalojo de los invasores porque está comprobada la propiedad de LUZ sobre las tierras, pero hasta el momento no se ha contado con una respuesta contundente al respecto.

 

Actualmente, las otras 3 aulas a cielo abierto que tiene la universidad también están amenazadas: el Centro Experimental de Producción Animal fue casi completamente desvalijado en los últimos 2 meses; desde hace 3 semanas, la hacienda La Esperanza ha sido incendiada intencionalmente en 4 oportunidades; y sobre la hacienda Alto Viento pesa una amenaza expresa de invasión.

 

Ante el inminente peligro de perder sus 2 únicos espacios para las prácticas de campo, la Facultad de Ciencias Veterinarias se declaró en emergencia académica, decisión que fue apoyada y ratificada por el Consejo Universitario (CU). El 28 de febrero de 2018, el CU se trasladó hacia la hacienda la Esperanza, ubicada en el municipio Machiques de Perijá, para hacer presencia en estos espacios universitarios y realizar una sesión extraordinaria sobre la situación de los espacios productivos de esta casa de estudios.

 

CU a cielo abierto

 

Las unidades académico-productivas de LUZ no escapan de los problemas que aquejan al sector agropecuario del país y, particularmente, de la zona donde se encuentran. Escasez, altos costos y sobreprecio de insumos, repuestos y maquinaria; falta de mano de obra, abigeato, inseguridad en carreteras y haciendas, se mezclan en una tormenta de obstáculos que deben enfrentar los productores y también la academia.

 

Durante la sesión extraordinaria del CU, Judith Aular de Durán, rectora encargada de LUZ, expresó la necesidad de que el personal docente, administrativo y obrero; los estudiantes, los productores ganaderos, las comunidades, los cuerpos de seguridad y las autoridades del estado «nos acompañen en el rescate de nuestros espacios, debemos unirnos y defenderlos porque son espacios de producción y que benefician a la comunidad en general. Queremos elevar nuestra voz ante la gravísima situación que está impactando a todas nuestras unidades académicas».

 

José Manuel Rodríguez, decano de la Facultad de Ciencias Veterinarias, resaltó que las unidades de producción de LUZ no son espacios comunes sino espacios fundamentalmente académicos, que no son exclusivos de los estudiantes de la universidad porque también sirven a otros institutos educativos. Lamentó que con la situación actual «estamos perdiendo las unidades de producción para formar a nuestros profesionales».

 

Rodríguez agradeció el apoyo de los productores agropecuarios que han puesto a disposición sus haciendas para que no se detenga la formación de los profesionales, pero asegura que contar con espacios propios les permite a los docentes y estudiantes tener menos limitaciones en las prácticas.«Las actividades de investigación que realizamos en estas unidades de producción no las podemos realizar en muchas otras unidades privadas, de manera que hay una razón académica y de producción para que sigamos teniendo estos laboratorios, estos salones de clase que son los corrales y los potreros, y que no vamos a conseguir en ninguna otra parte».

 

Ana Colina de Rubio, decana encargada de la Facultad de Agronomía, expresó que la difícil situación de las haciendas de LUZ es la misma que viven los productores agropecuarios del país; sin embargo, «los espacios de las facultades de Agronomía y Veterinaria son campos universitarios destinados a producir algo más que alimentos. El conocimiento que se genera como producto de la investigación constituye motivo de orgullo para todos los universitarios, la capacidad de producir alimentos inocuos para el ser el humano de forma eficiente y con rendimientos por encima del promedio constituyen razón suficiente para hacer acto de presencia en estos espacios».

 

La decana encargada declaró la necesidad de contar con un plan de seguridad por parte de los cuerpos de seguridad del Estado y en particular, de los comandos cercanos a las haciendas. Asimismo, expresó que debe regularizarse la situación legal de la hacienda Alto Viento que no pertenece a la universidad y pidió la asignación de otra unidad de producción que compense la posesión ilegal de la Granja Ana María Campos.

 

Haciendas en riesgo

 

En las últimas 3 semanas, 4 incendios se han registrado en la hacienda La Esperanza, ubicada en el kilómetro 107 de la vía Machiques-Maracaibo. Esta propiedad de LUZ desde 1966, tiene una extensión de 456 hectáreas y 200 de ellas han sido quemadas de forma intencional. Varios factores inmersos en la crisis del sector agropecuario y la situación del país han ocasionado una reducción de la producción de la hacienda de 1.500 a 320 litros de leche diarios.

 

Humberto Morales, profesor y coordinador de La Esperanza, aseguró que los espacios de la hacienda son utilizados por al menos 7 prácticas de campo al mes de grupos de 50 estudiantes cada una, además de servir como espacio para la realización de cursos con los productores de la zona. Estas actividades no se han detenido, a pesar de que cada vez es más difícil para los estudiantes y para la universidad conseguir el transporte y la logística para estas prácticas de campo.

 

En el Centro Experimental de Producción Animal la situación es similar. Desde el 23 de diciembre de 2017 se han registrado al menos 10 robos y hurtos en sus instalaciones. Jorge Rubio, profesor y coordinador de esta unidad, explicó que debido al robo de aires acondicionados, 3 transformadores y de todo el sistema eléctrico del centro, quedaron inutilizables los laboratorios de Diagnóstico Porcino y de Congelación de Semen, los salones de clases y las áreas operativas para la fabricación de bloques multinutricionales.

 

Por su parte, Elvis Martínez, coordinador de la hacienda San Pedro, informó que los invasores no permiten la entrada del personal de la hacienda, a excepción de los vigilantes privados que resguardan las instalaciones. Precisó que el terreno está parcelado, pero hasta el momento no ha sido notificado de daños a la infraestructura.

 

En la búsqueda de oportunidades y estrategias para mantener en pie las haciendas universitarias, Moisés Martínez, profesor y coordinador de la Granja Ana María Campos, propuso «hacer cambios en nuestro modelo administrativo. Todas estas unidades de producción han tenido un modelo tradicional en el que se maneja un sistema de producción para ofrecer sus productos como materia prima para empresas de la zona, pero por qué no ofrecer esos productos a la comunidad universitaria y así llegar directamente al consumidor final».

 

Apoyo de los productores

 

Entre las resoluciones del Consejo Universitario se encuentra la creación de una comisión para elaborar un pronunciamiento público -en conjunto con la Federación de Ganaderos de la Cuenca del Lago de Maracaibo (Fegalago) y la Unión de Ganaderos de La Villa (Ugavi)-para exigir un plan de seguridad para el resguardo de las unidades de producción de la zona. Gerardo Ávila, presidente de la Fegalago, presentó un documento que entregaron ante la Fiscalía General de la República para pedir el cumplimiento de la Ley Penal de Protección a la Actividad Ganadera, vigente desde 1997, en los casos de abigeato y cuatrerismo; además de la necesidad de contar con fiscales especiales competentes que ejerzan las acciones penales correspondientes.

 

Tanto Ávila como Omar Márquez, presidente de la Ugavi, expresaron su disposición a trabajar junto a la Universidad del Zulia para encontrar soluciones para los problemas comunes y particulares que aquejan a las unidades de producción.

 

José Manuel Rodríguez, decano de la Facultad de Ciencias Veterinarias, declaró que el pronunciamiento público que se hará entre la Universidad y los productores busca exigirle a los órganos competentes que velen por los bienes del Estado, «porque se les olvida que LUZ es una institución del Estado y estos son bienes del Estado. Haremos un documento contundente responsabilizando a quienes tienen que defender los bienes de la universidad por lo que está sucediendo en las unidades de producción».

 

Luego de realizar dos clases con prácticas de campo en las instalaciones de La Esperanza, un aproximado de 50 estudiantes de las facultades de Agronomía y Ciencias Veterinarias también solicitaron a las autoridades universitarias que se realicen acciones para mantener a disposición y con operatividad las haciendas de la Universidad del Zulia.

 

El Consejo Universitario de LUZ también elevará el pronunciamiento elaborado por la comisión ante Andrés Eloy Ruíz, viceministro para la Educación y Gestión Universitaria del Ministerio del Poder Popular para la Educación Universitaria, Ciencia y Tecnología. Asimismo, se solicitará a la Dirección de Seguridad Integral la realización de una auditoría del personal de la empresa Onseinca, por su posible participación en algunos hechos delictivos registrados en las propiedades de LUZ; se ratificó la necesidad de solicitar unidades de vigilancia de los cuerpos de seguridad en las unidades de producción, y la creación de una comisión para el uso de los espacios por parte de todas las facultades, a través de proyectos de extensión

 




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